Hace ya 8 años Bomba Estéreo incendió las emisoras radiales con un sencillo que se ha convertido en un clásico de la nueva música colombiana. Fuego (2009) continúa siendo un tema imprescindible en cualquier farra que se respete y hace parte de nuestro extenso repertorio del descontrol discotequero. El éxito de la canción se esparció por todo el continente como espuma de mar sobre la arena y desde entonces la banda se ha convertido en un referente fundamental de la escena independiente y de un estilo musical que fusiona ritmos ancestrales americanos con el beat occidental.
Pero debe quedar claro que el piso sobre el que se fundó Bomba Estéreo fue sedimentado por toda una tradición musical del caribe colombiano en la que, desde mediados del siglo XX, conviven géneros tan ancestrales como la cumbia y el porro con ritmos contemporáneos como la champeta de San Basilio de Palenque y Cartagena. De alguna forma, en el caribe se encarna el espacio mismo de la mixtura, el punto en el que históricamente ha conjugado el mundo. La linea costera colombiana está plagada de coordenadas donde se han cruzado Europa, África y América dando origen a una fusión que se ha introducido para la eternidad en la sangre de sus habitantes y a la que esta banda responde tan orgánicamente.
Desde 2005, año en el que Simón Mejía funda la banda en compañía de Li Saumet, cuya penetrante voz se ha convertido en el alma de la agrupación, Bomba Estéreo se ha dedicado a refinar la compleja fusión de la que bebe su música. La fuerte influencia de la cumbia tradicional, de la flauta de millo y las tamboras que caracterizan su primer álbum, Vol. 1 (2006), además del diálogo con sonidos de la champeta y el picó, dibujan una primera imagen de la banda en la que predomina la potencia de la percusión ancestral caribeña. Una potencia que se irá diluyendo y complejizando en cada trabajo discográfico. Cada nuevo álbum de Bomba Estéreo es como un escalón en el que asciende y se renueva la mixtura de su sonido, razón por lo cual su obra musical debe apreciarse como un todo. Ya sea pensándola como una escalera de caracol que se ensancha a medida que asciende, o como un camino de reinvenciones que se va enriqueciendo con el tiempo, alimentándose de sonidos y ritmos cada vez más lejanos.

Canciones del primer álbum como Corinto, anuncian ya elementos de Fuego, segundo track de Estalla (2008-2009), disco que los pondría en la escena internacional y por el que recibirían el premio a la Mejor Nueva Banda del Mundo otorgado por MTV. En este álbum Bomba Estéreo introduciría de forma frontal su ansia de fiesta, la bomba gigantesca que les da nombre. Esto implicó la aparición de sonidos más cercanos al rap, al funkie o al reggae que, a su vez, sirvieron como puente perfecto para hacer un tránsito más radical hacia la electrónica y el beat puro. Sin duda, la presencia de Julián Salazar, una de las cabezas musicales que componen otra banda tan relevante como Mitú, fue indispensable en el giro electrónico que dio Bomba Estéreo en su tercer álbum de estudio, Elegancia Tropical (2012). Canciones como Pure Love dan cuenta de ello.
Este disco les valdría el Grammy Latino al Mejor Álbum de Música Alternativa, premio que reclamarían nuevamente con su siguiente trabajo, Amanecer (2015). Con este vendría un proceso de internacionalización definitivo que los haría firmar un contrato de grabación con Sony Music y que musicalmente respondería a una fuerte influencia mundial del house. No por casualidad, Bomba Estéreo captaría la atención de Will Smith – otrora estrella del hip hop y el funk house – quien volvería a la escena musical para participar el video de Fiesta.
Toda la infraestructura de Sony y de una estrella de Hollywood como Will Smith, puso a la banda en nombre de todos. Rolling Stone incluyó a Amanecer en su renombrada lista de los mejores álbumes del año y una de las presentaciones de su gira en la ciudad de Montreal motivó su encuentro con Win Butler, vocalista de Arcade Fire, banda de la que hemos hablado ya en el Carrete Blog. De este encuentro surgió una amistad que se dio a conocer hasta los primeros meses del presente año, cuando la banda canadiense anunció las fechas de dos presentaciones en Europa en las que Bomba Estéreo aparecía como invitada especial. Ambas agrupaciones estarán de gira por latinoamérica presentando en conjunto sus nuevos trabajos discográficos.

Ayo (2017) – que, como Everything Now (2017) en el caso de Arcade Fire, es el quinto trabajo de la banda – es en palabras de sus miembros un homenaje a la cultura indígena de la Sierra Nevada de Santa Marta, sitio en el que se grabaron algunas de las canciones del álbum. Aparte de los sonidos de la flauta y el tamborilero indígena, este disco explora ritmos tan distantes geográficamente como los de los balcanes o los de Europa del este. Esto se expresa en canciones como Química (Dance With Me) – en colaboración con Balkan Beat Box – o Duele, cuyo videoclip les dejamos acá para que se introduzcan en el imaginario visual de Bomba Estéreo y en la ola tropical que arrastra consigo a través del mundo… y, por su puesto, para dejarlos expectantes frente a su presentación a finales de año en Bogotá junto a Arcade Fire.