Cuando hablamos del target nos referimos a un grupo de personas que por sus cualidades y características tiene un alto potencial o probabilidad de ser la audiencia de tu película. Para llegar a ellos debemos centrarnos en sus necesidades como si ofreciéramos un producto o servicio. Elegirlo y estudiarlo adecuadamente nos va a facilitar las cosas a la hora de conectar con la audiencia en una campaña promocional, a definir temas estilísticos dentro de la película, a generar engangement y a encontrar los escenarios adecuados para su distribución.
Dicho esto, las películas no son un ente aislado del mundo. Como cineastas o nuevos realizadores debemos recordar que nuestra película debe ir dirigida a alguien. ¿Quién es ese potencial consumidor al cual quiero llegar? Si no se elige de manera adecuada va a ser mucho mas difícil realizar una campaña promocional o llegar al grupo de personas quienes podrían conectar con ella. Es por eso que hoy traemos 5 estrategias para elegir el target o público objetivo de tu película.
1. Segmenta tu mercado
No es lo mismo realizar una película dirigida a un público adolescente que a un público ya mayor. Esa diferencia conlleva decisiones en temas de estilo, ritmo, forma, lenguaje o estrategias de promoción y distribución. Los gustos cambian igual que las plataformas. Es decir, es más probable llegar a una persona mayor por medios analógicos o estrategias de marketing tradicional que a través de medios digitales. Sin embargo, debemos tener en cuenta la adaptabilidad de la población a las nuevas tecnologías o particularidades como el que jóvenes de algunas regiones no tengan acceso a internet. También se pueden definir las audiencias por gustos: es muy diferente un público cinefilo a uno que no acostumbra a ir a salas y prefiere quedarse en casa viendo su película en Netflix. El comportamiento de la audiencia definirá la forma y los canales de promoción y distribución adecuados y a su vez añadirán valor dentro de su estilo.
Debemos tener en cuenta rasgos como el género (hombres, mujeres, ambos), edades (niños, adolescentes, jóvenes adultos, adultos mayores), lugar de residencia (por país, ciudad, región o continente) o características socioculturales.
2. No te olvides del target secundario
El género de tu película define un mercado que puede sentirse interesado en su consumo final. Por ejemplo, una comedia romántica puede contar con un público muy distinto al de un thriller o al de una película de acción. Pero hay una característica adicional. Una comedia romántica podría ir dirigida a mujeres jóvenes y adultas pero su target secundario podrían ser personas que indirectamente terminarían pagando una entrada. En este caso serían las parejas de estas mujeres.
No todo es blanco y negro. Si aparte de diversificar nuestro público objetivo leemos a nuestro target secundario, probablemente entenderemos mejor a la audiencia de nuestra producción. En muchas ocasiones el target secundario puede ser influyente a la hora de tomar decisiones de ver o no una película.
3. ¿Qué hay de los movimiento sociales, ambientales y políticos?
Sabemos que la coyuntura política y social marca tendencias en ciertos momentos de la historia. En una época tan mediatizada como en la que vivimos, los discursos ideológicos son de vital importancia a la hora de definir nuestra audiencia. No es de extrañarse que actualmente se preste tanta relevancia a personajes femeninos o LGBTQ dentro de las películas. O que los premios Oscar, por ejemplo, estén incentivando una mayor participación de grupos minoritarios en sus actividades.
Entre más claro tengamos en nuestro discurso mejor sabremos qué fibras tocar. Los intereses temáticos de una audiencia nos dan la posibilidad de generar nichos. No es lo mismo una película feminista o con énfasis étnico que surja desde las protestas sociales contemporáneas a un retrato histórico de los mismos movimientos. Los intereses y temáticas van cambiando a lo largo del tiempo igual que sus discursos; esto segmenta de manera muy distinta a la población. La forma con la que abordemos estas temáticas en nuestra película será crucial a la hora de comprender cual es nuestra audiencia.
Esto también implica que debemos estar comprometidos de fondo con las causas que aborde la película, ya sean sociales, ambientales o políticas. La credibilidad es de vital importancia y si nuestro discurso ideológico no es un compromiso real sino una simple campaña de marketing nos estaríamos contradiciendo.
4. ¿Cuáles van a ser tus canales de distribución?
Es muy distinto el público que encontramos en una sala tradicional, a que se ve en los festivales de cine, al de la televisión o al que ve contenidos en plataformas VOD. Si conocemos las plataformas de distribución a las cuales queremos llegar podemos definir un público objetivo similar al que sería el consumidor final de nuestra película. Si pensamos nuestra película para ser distribuida en festivales, en algún canal de televisión o en ciertas salas, debemos conocer el tipo de contenidos que se consumen en esas plataformas y su respectiva audiencia para así determinar un estilo y un lenguaje acorde al target al que aspiramos llegar. De esta forma aumentamos las probabilidades de encontrar canales de distribución.
5. Benchmark como herramienta de análisis de datos
Por medio de Benchmark podemos encontrar el target de nuestra película. Esta es una herramienta de marketing que nos ayuda a identificar un segmento de mercado ideal al comparar nuestra película con otras similares. También nos ayuda a recopilar datos como fechas de estreno, circuito de festivales, mercados y resultados de taquilla de esa película que se parece a la nuestra.
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