Tal vez algunos de estos consejos vayan en contra de lo que se espera de una producción cinematográfica pero la nuestra es una invitación a explorar el documental como una forma de libertad creativa que debe valorarse y defenderse. Una invitación a que encuentres tus propios métodos de creación e intereses.
- Ten cuidado con los consejos: primero que nada queremos invitarte a tomar todos los consejos que recibas con pinzas (incluso estos). En una industria cinematográfica donde lo que se espera de ti es foguear un proyecto hasta al cansancio para así mejorar su hoja de vida e incrementar sus oportunidades de financiamiento, lo más probable es que termines abrumado por la cantidad de comentarios, sugerencias y consejos que vas a recibir. Muchos de ellos te serán útiles pero habrá algunos que no te aportarán mayor cosa. Para eso te recomendamos prestar mayor atención a los consejos de personas que admires o cuya obra pueda ser una referencia para ti. Cuando te encuentres ante un posible asesor asegúrate de buscar qué tipo de proyectos ha hecho y cuáles son sus intereses cinematográficos. Parecerá obvio, pero solo así podrás saber quién es tu asesor y decidir hasta qué punto confiar en sus recomendaciones (en este caso te invitamos a que explores nuestra página para que te enteres del tipo de proyectos y búsquedas que nos caracterizan). Esto también implica delimitar y elegir los consejos que mejor se adapten a tu forma de trabajo. Y en caso de que no puedas participar en un evento con asesores, búscalos tú Busca sugerencias o feedback en compañeros que trabajen temas y formas similares a las tuyas. Sin embargo, lo más importante es que las asesorías que recibas de terceros no sacrifiquen tu instinto. Encuentra el punto medio entre tus intereses y los consejos que recibas.
- Haz bocetos: a nuestro modo de ver el documental permite un rango de acción creativa mayor al que ofrece un proyecto de ficción convencional. Usa ese rango de acción para hacer pruebas. Puedes combatir el estancamiento del proceso de escritura tomando fragmentos de los textos que tengas y reordenarlos como si fuera un rompecabezas. Puedes hacer pruebas de edición con material de archivo que se asemeje a las imágenes que tienes en mente. O si ya tienes material grabado no aspires a terminar todo el rodaje para iniciar la edición, crea secuencias y comienza a definir el estilo de tu película. En últimas, te invitamos perder el respeto por el esquema típico de la industria cinematográfica que divide claramente las etapas de producción en pre, pro y post. Tu posproducción podría comenzar durante el rodaje o puede que el guion que escribiste en la pre se transforme sustancialmente durante el montaje. Incluso, puede que los bocetos que hiciste durante la escritura terminen siendo parte del montaje final. Lo importante es que estos bocetos se mantengan fieles a tu intención principal y que sean coherentes dentro de tu película. Al final, si no te sirven, por lo menos habrás combatido el estancamiento.
- Encuentra el vínculo personal con tu documental: este consejo puede aplicar a todo tipo de proyecto cinematográfico. Encontrar el vínculo personal que te une al tema, personaje o imagen que quieres abordar te ayudará a delimitar intenciones y búsquedas cinematográficas. Al hacerlo podrás argumentar por qué tú y solo tú puede hacer este documental. Pero más importante aún, reflexionar sobre la intervención que estas a punto de emprender con el documental te permitirá encontrar la forma con la que te quieres relacionar con tus personajes y entornos sin caer en formas abusivas y violentas de filmar. En muchos casos, los mejores documentales son aquellos que exponen y desnudan sus dispositivos audiovisuales o en los que es palpable que los realizadores han hecho tal reflexión. Pero incluso si esta reflexión no aparece por ningún lado en tu documental, el haberla hecho podrá detonar nuevas búsquedas y recursos que enriquecerán tu proceso.
- Mantenlo simple: no nos olvidemos que estás haciendo un corto. A pesar de que el documental ofrece una cierta libertad creativa, la duración esperada de tu película cotejará tus búsquedas. A veces queremos hacer más de lo que el formato que hemos escogido nos permite. Si estamos haciendo un cortometraje tal vez sea mejor mantener búsquedas o dispositivos audiovisuales claros, básicos y sencillos. Lo importante es no abarcar más de lo que podemos hacer y recordar que una simple acción audiovisual puede ser la estructura de toda nuestra película. Si en algún punto esa búsqueda sencilla con la que partimos se convierte en un proceso mucho más complejo y sin embargo valioso, es posible que el nuestro no sea un corto sino un largo. Pero esto nos lleva a nuestro quinto y último consejo.
- Abraza la duda: así como el documental te ofrece una libertad creativa enriquecedora, también te ofrece más dudas e incertezas. Pero esto no debería ser una limitante en tu proceso. La duda debería hacer parte íntegra de la creación pues nos fuerza a cuestionarnos constantemente sobre lo que estamos haciendo y a ser más rigurosos con nuestras búsquedas e intereses audiovisuales. En realidad, todos los consejos anteriores están relacionados con esa apropiación de la duda como proceso creativo. Al permitirte explorar diversos recursos, al reflexionar sobre tu rol como creador, al mantener abierta la mayor cantidad de posibilidades (siendo coherentes con tu intención principal) estarás enriqueciendo tu documental. Incluso te invitamos a recorrer el camino de tu película sin estar del todo seguro de adonde te llevará. En suma, lo que te proponemos es un modelo de producción no tradicional que amerita ser considerado en una industria cinematográfica donde todo está delimitado desde el inicio y donde impera un paquete de reglas que parecen ser indispensables para hacer una película. No todas las películas deberían hacerse de la misma forma y puede que tu corto documental sea una excusa para encontrar tu propio estilo y método de creación.